Padres denuncian presión económica por plataforma en el Colegio Santa Teresita de Jesús

Padres y madres de familia del Colegio Santa Teresita de Jesús expusieron públicamente su preocupación por los costos asociados al inicio del año lectivo, especialmente por la implementación de una plataforma académica que —según denunciaron— estaría generando presión económica sin alternativas claras y sin aviso suficiente sobre su puesta en funcionamiento.
Entre intervenciones cargadas de tensión y preocupación, los acudientes insistieron en que el problema no es solo administrativo: es financiero y afecta directamente el bienestar de sus hijos. Señalan que existe presión para iniciar clases y materias únicamente si se realiza la inscripción en dicha plataforma, cuyo costo asciende a 730 mil pesos.
Lo anterior, aducen los padres, constituye una presión económica y psicológica para las familias y los estudiantes.
El corazón del reclamo: la plataforma
Deseperados padres de familia acudieron a las respectivas autoridades locales para encontrar una salida que les permita a los estudiantes y sus familas, iniciar clases con certeza de no afectar su año académico, razón por la cual ante la Junta Administradora Local, los ediles invitaron a padres de familia a realizar las denuncias sobre la actual situación academica de los alumnos matriculados en una de las instituciones que ya cuenta con 90 años de tradición.
La principal queja gira en torno a la compra de una plataforma educativa vinculada al acceso a contenidos académicos y materiales digitales.
Padres señalaron que no hubo una socialización clara y que el gasto se suma a otros compromisos económicos propios del inicio de clases. Algunos manifestaron temor de que, si no adquieren la plataforma, sus hijos puedan verse afectados académicamente. Existe, dicen los padres, temor a las represalias por parte del colegio.
Argumentan que se estaría vulnerando el derecho a la educación y que el colegio estaría priorizando criterios comerciales sobre los pedagógicos. Las críticas recaen directamente sobre la actual rectora, a quien algunos padres señalaron de haber cambiado el rumbo de la institución. “De convertir el colegio en un negocio” “ y de perder la vocación…»¿Dónde queda la vocación?”, manifestaron varios asistentes.
“No es un capricho, es el derecho a la educación, y el hecho de que sea un colegio privado no los exime de respetarlo”, expresó uno de los padres.
La institución cuenta con aproximadamente 730 estudiantes, y el grupo de padres inconformes ronda el centenar.
Costos adicionales
Según lo expuesto en la sesión, el inicio del calendario escolar puede representar para muchas familias un superior a los dos millones de pesos por hijo, al sumar:
- Matrícula
- Plataforma académica
- Libros y plan lector
- Uniformes
- Gastos adicionales como la chaqueta del prom de graduación
Para madres cabeza de familia y hogares con ingresos ajustados, esta cifra implica endeudamiento o sacrificios económicos significativos, especialmente cuando hay dos o más hijos matriculados en la misma institución.
El drama no es únicamente el valor. Es la sensación de no tener opción.
Temor e incertidumbre
Durante la sesión también se escucharon denuncias sobre:
- Falta de comunicación clara de parte de las directivas del Colegio.
- Cambios recientes en la rectoría.
- Derechos de petición sin respuesta.
- Miedo a represalias contra estudiantes.
El ambiente fue de incertidumbre. Varios padres afirmaron sentirse presionados frente a decisiones que impactan tanto el bolsillo como la estabilidad emocional de sus hijos.
El silencio institucional y la salida del personero
Ninguna directiva del colegio asistió al espacio pese a la invitación. Además, la salida anticipada del personero delegado generó inconformidad entre ediles y asistentes, quienes esperaban mayor acompañamiento institucional frente a las denuncias planteadas.
La posición de la autoridad educativa
Leonardo Rojas, director local de educación (DILE), explicó que la entidad ha recibido quejas formales desde noviembre, cuando se realizó la primera reunión en la que comenzaron a conocerse los reclamos de los padres.
Indicó que ya se realizaron visitas de inspección y que el caso fue remitido a instancias superiores para el seguimiento administrativo correspondiente.
Aclaró que la autoridad local no puede declarar ilegal una plataforma, pero sí verificar el cumplimiento de la normativa vigente.
Otro caso: Colegio Nuestra Señora del Carmen
Region Capital pudo conocer también el caso de padres que habrían retirado a sus hijos del Colegio Nuestra Señora del Carmen, donde aseguran una situación similar relacionada con el cobro de una plataforma educativa.
En ese plantel, la plataforma denominada Sumun operaría mediante un código exclusivo que da acceso a la compra de libros, los cuales solo podrían adquirirse por ese canal. A través de un código.
Padres también señalaron altos costos en libros que, según afirman, no se utilizan en su totalidad durante el año académico. Esta circunstancia ha generado inquietudes sobre los costos y el modelo pedagógico implementado.
Así las cosas, las quejas sobre las nuevas modalidades académicas no solo afectan la economía de los hogares, sino que abren un debate más amplio sobre el equilibrio entre innovación tecnológica, costos educativos y el derecho a la educación.
Lo cierto es que, sea en colegio público o privado, la educación representa el futuro de la nación y de la localidad, y cualquier decisión que impacte a los estudiantes debe estar acompañada de transparencia, diálogo y garantías para todos por igual.
