Una producción de 1.250 kilos de cacao salió a principio de diciembre del corregimiento de Guerima, Vichada, donde se encuentra la Asociación de Productores Agropecuarios del Alto Vichada compuesta por 50 familias que le apuestan a la sustitución cultivos ilícitos. Los granos de esta cosecha son comprados por la firma Casa Luker que ha reconocido que es un producto fino tanto por sabor y aroma.

Isidro Montiel, representante legal de la Asociación, cuenta que “anteriormente todo era ilegalidad. Había grupos ilícitos al margen de la ley. Aquí, el que le diga que no trabajó con coca es mentira. Si mataba una vaca tenía que recibir gramos, si era panadero cambiaba por gramos”.

Pero todo ha cambiado. Ahora este corregimiento es ejemplo de la cacaocultura colombiana, ya que en su mayoría la componen pequeños agricultores. Según las cifras de la encuesta de caracterización realizada por el Fondo de Fomento Cacaotero, el 96% de los productores cacaoteros en Colombia tiene menos de 6 hectáreas en este cultivo y representan el 90% de la producción nacional.

 

Para aumentar la producción, el Ministerio de Agricultura y Fedecacao desarrollan la renovación de 50.000 hectáreas improductivas de todo el país que por fenómenos de la violencia, impacto de cultivos ilícitos, desplazamientos forzados, entre otros, se han rezagado en su productividad y aplicación de asistencia técnica.

Esta labor conjunta beneficiará directamente a los productores como Fabio Flores, quien para llegar a Guerima tarda una hora a caballo. “Pero vale la pena, porque con el proyecto de cacao estamos viendo el dinero. En estos momentos estamos sacando entre toda la asociación entre cinco o seis toneladas de cacao a Casa Luker”.

Las cargas de cacao son transportadas a Bogotá gracias a la labor de Fuerza Aérea Colombiana cuyo apoyo a esta comunidad ha sido clave en la cadena productiva de la Asociación.

“Hemos venido acompañando a la comunidad con el proyecto de cacao y su distribución hacia el interior del país. Esto ha servido para que las comunidades conozcan que hay otras posibilidades, nuevas alternativas en la legalidad”, señala el mayor general de la FAC, Luis Carlos Córdoba Avendaño