Los integrantes de la Comisión Accidental del Eje Cafetero y de Tolima adelantaron un debate de control político en plenaria de la Cámara de Representantes al Gobierno Nacional, con el objetivo de conocer las medidas que está tomando para hacer frente a la que amenaza con convertirse en la peor crisis cafetera que haya atravesado el país.

 Durante las últimas semanas caficultores de los departamentos de Risaralda, Quindío, Caldas, Huila, Valle del Cauca, Tolima y Antioquia han denunciado que el desplome de los precios, las importaciones masivas, las reexportaciones de café importado, el contrabando, los bajos índices de producción y la falta de apoyo por parte del Gobierno Nacional, entre otros factores, están poniendo en riesgo la subsistencia y competitividad en el mercado global de los más de dos millones de colombianos que dependen de esta actividad agrícola.

Según indicó el Representante Alejandro García Ríos, Coordinador de la Comisión, “una de las principales razones de esta crisis es la volatilidad de los precios internacionales del café. Los caficultores colombianos están viendo cómo los precios se desploman. Se estima que los costos de producción de una arroba de café se encuentran en los $155.000 pesos, mientras que su comercialización ronda los $130.000, están trabajando a pérdida y eso los pone en una situación económica insostenible. Esto no solo afecta su capacidad para mantener sus fincas, sino que también amenaza la calidad de vida de sus familias, sus comunidades y el desarrollo económico del país”.

Según explicó el Representante Aníbal Hoyos la caída acelerada de los precios del café es una situación que amenaza la viabilidad económica y social de un sector tan crucial para nuestro país. “Hoy, hacemos un llamado a todas las partes involucradas: al gobierno nacional, al Congreso de la República, a las entidades competentes, al sector financiero y a los consumidores. Los instamos a apoyar a los caficultores y campesinos, aquellos que madrugan cada día para cosechar el mejor café del mundo”, señaló.

 “Es imprescindible que reconozcamos su labor y que les proporcionemos condiciones dignas. El café es más que un producto, es una forma de vida, una identidad y una pasión. Recordemos que sin café, no hay país”, puntualizó Hoyos.

Otro factor que ha contribuido al crecimiento acelerado de esta crisis está relacionado con la importación, la reexportación y el contrabando de café. La Representante Carolina Giraldo afirmó que “cuando hablamos de café, nunca hablamos de contrabando y este fenómeno va en crecimiento. Según la DIAN, en 2021 se importaron 60 millones de dólares en café de contrabando. Esto pone en riesgo la reputación del café colombiano en el mundo. Además, por ser café de contrabando puede tener riesgos sanitarios”.

 “¿Quién va a atender a esos pequeños caficultores que se ven obligados a buscar compradores de dudosa procedencia, tratando de buscar un mejor precio?Necesitamos atención urgente del Gobierno, para que esto no siga pasando”, cuestionó la Representante Giraldo.

 Por su parte el Representante Juan Sebastián Gómez aseguró que “esta es una crisis que se avizoraba, que es muy compleja, que está poniendo a aguantar hambre a muchos cafeteros, sobre todo a los más pequeños que son la gran mayoría, y si no hacemos nada la crisis va a continuar porque el sector cafetero hoy necesita que le demos la mano, la mano amiga del Gobierno. Un sector al cual le debemos muchísimo y esperamos que este debate sea asertivo y efectivo para solucionar esta crisis”.

Finalmente, los integrantes de la Comisión Accidental del Eje Cafetero hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que se tomen medidas inmediatas que permitan hacer frente a las problemáticas que atraviesan los caficultores colombianos, y así evitar que se presenten situaciones similares a la movilización cafetera ocurrida en 2013, que desencadenó en un cese de actividades, movilizaciones, disturbios y bloqueos de vías durante casi dos semanas, debido a la falta de apoyo por parte de las entidades gubernamentales competentes ante la crisis económica que atravesó el sector en aquel entonces.

“Como Comisión del Eje Cafetero y del Tolima instamos al Gobierno Nacional a que tome medidas inmediatas y efectivas para apoyar a nuestros productores de café. Esto incluye robustecer y poner en marcha el Fondo de Estabilización de Precios, invertir en investigación y desarrollo agrícola para combatir enfermedades y adaptarse al cambio climático, facilitar el acceso a crédito y financiamiento a tasas razonables para invertir en fincas y mejorar operaciones, promover la innovación y renovación de cafetales, fomentar la formación y la capacitación en prácticas agrícolas sostenibles y tecnología moderna, regular la importación y la mezcla de café importado con café colombiano y combatir el contrabando”, afirmó García Ríos.