Con sorpresa recibió la Administración distrital la decisión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de suspender la intervención que adelanta la Secretaría de Ambiente en el Parque Ecológico Distrital de Montaña Serranía El Zuque, más cuando estas gozan de total legalidad.

“_Recibimos con sorpresa la visita y la imposición de medidas preventivas a la obra que realizamos en la serranía El Zuque por parte del Ministerio de Ambiente. Esta acción se suma a un esfuerzo sistemático del Gobierno Nacional que socava el principio constitucional de la autonomía municipal y cuestiona las decisiones que en materia ambiental toma el Distrito Capital_”, indicó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

Las medidas preventivas que fueron impuestas carecen de fundamentos técnicos; el Ministerio afirmó que se está haciendo un cambio en el uso de suelo y la necesidad de una sustracción, situación que no tiene argumento alguno.

“_Hay varios motivos por los cuales las medidas impuestas son absolutamente improcedentes: el primero, la infraestructura para la educación y la recreación pasiva no constituye de ninguna manera el cambio en el uso de suelo ni requiere de una sustracción, como lo argumentaron quienes impusieron las medidas; segundo, la obra tiene permisos vigentes que fueron otorgados por la autoridad competente (CAR Cundinamarca); tercero, hasta el 2006 la serranía fue una explotación minera, las intervenciones que hacemos buscan mitigar el riesgo y ofrecer una alternativa de recreación pasiva y educación ambiental_”, afirmó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

El Distrito reconoce la importancia de proteger y conservar de la mano con las comunidades, pero, sorprenden las últimas acciones que ha tomado el Gobierno Nacional de frenar decisiones de la autonomía del Gobierno de Bogotá sin antes establecer un diálogo: “_Estas medidas preventivas se suman a meses de acciones hostiles por parte del Gobierno Nacional hacia Bogotá, en donde pareciera que los concejales cercanos al Gobierno (Nacional) ordenan y el Ministerio dispone_”, agregó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, como autoridad ambiental en los Cerros Orientales, solicitó unas modificaciones que se venían adelantando, pero que hoy, con esta decisión del Ministerio, se tienen que detener: “_La CAR nos solicitó modificar puntos específicos de las obras, estas modificaciones estaban en curso y con estas medidas preventivas son frenadas”,_ recalcó Urrutia.

Las obras que allí se adelantan tienen como objetivo habilitar espacios para la educación ambiental, evitar y contener el desprendimiento de rocas, la inestabilidad del terreno y los movimientos en masa, asimismo, respetan el Plan de Manejo de Recuperación y Restauración Ambiental (PMRRA) y los lineamientos del Plan de Uso Público de la CAR, autoridad ambiental que revisó y validó los diseños de estas intervenciones desde 2020.

Adecuación de espacios para educación ambiental y obras de mitigación

El área que administra la Secretaría de Ambiente, en este ecosistema, es de 162,8 hectáreas (ha) que corresponden a los predios públicos. La fase 1 del plan estratégico de El Zuque se desarrolla en 0,88 ha, que equivalen al 0,5 % del total del Parque Ecológico Distrital de Montaña.

El área intervenida de la antigua cantera es de 684,6 m2, que equivale al 0,04 %. Las intervenciones que se adelantan se desarrollan sobre zonas donde antes funcionaba una planta de asfalto y en lugares que ya habían sido endurecidos o compactados por actividades mineras.

Este sector de El Zuque será recuperado, las estructuras antiguas que estaban deterioradas, tenían asbesto en sus cubiertas y llevaban más de 40 años, serán reemplazadas por elementos sismorresistentes, que brinden las garantías que necesita el personal que visitará y/o administrará este espacio.

Por último, la Secretaría de Ambiente hace un llamado a todas las personas para que crean en este trabajo, que busca generar un espacio para la educación y sensibilización ambiental, como se realizó en Soratama (Usaquén) y en Mirador de Los Nevados (Suba), donde anteriormente también funcionaron canteras y hoy gozan de la apropiación y disfrute de las comunidades.