“Pagar o no jugar”: estalla polémica por uso de canchas en Fontibón y denuncian abusos del IDRD
Ediles denuncian cobros elevados, restricciones en escenarios deportivos, pérdida del fútbol aficionado y hasta amenazas de muerte en medio del debate en la JAL de Fontibón.

Ediles denuncian que el acceso a canchas en Fontibón se ha vuelto restrictivo y costoso para la comunidad.
Un fuerte debate se vivió en la Junta Administradora Local (JAL) de Fontibón tras una ola de denuncias sobre el uso de los escenarios deportivos en la localidad.
Cobros para jugar, restricciones en el acceso, arbitrariedades en la administración y hasta amenazas contra un edil, hacen parte del panorama que hoy genera indignación entre líderes comunitarios y deportistas.
“PAGAR O NO JUGAR”: LA QUEJA CENTRAL
La denuncia es contundente: «Quien puede pagar, juega y quien no puede pagar no juega». Se queda por fuera. Según los ediles, el modelo actual de administración de escenarios por parte del Instituto Distrital de Recreación y Deporte está excluyendo a la comunidad.
Los espacios más cuestionados son las canchas de Atahualpa y Villemar, históricamente reconocidas como epicentro del fútbol aficionado en la localidad.
Escuche este resumen de la denuncia:
Conozca los detalles completos a continuación:
ESCENARIOS VACÍOS Y TORNEOS DESAPARECIDOS
Aunque en Fontibón existen al menos seis canchas sintéticas, la comunidad denuncia que el acceso real es limitado.
- No se pueden organizar torneos
- Los costos son considerados “inviables”
- Los escenarios no se prestan con facilidad
- El uso recreativo ha disminuido
El edil Eduardo Gómez Ruiz fue directo: “El IDRD acabó con el fútbol en Fontibón. Desde que tomó las canchas de Atahualpa y Villemar, desaparecieron los torneos en todas las categorías”. Y no dudó en calificarlo como un «negocio» por parte de la entidad. «La inmobiliaria del IDRD» calificó el cabildante fontibonense.
FIN DEL FÚTBOL TRADICIONAL
Torneos históricos como:
Copa Reyes Magos
Trece Dorados
Campeonatos interbarriadas
hoy prácticamente no existen.
Fontibón, que llegó a ocupar el tercer lugar en fútbol aficionado en Bogotá, solo detrás del Olaya y Tabora, hoy enfrenta una caída en su actividad deportiva comunitaria.
RESTRICCIONES Y MANTENIMIENTOS PERMANENTES
Otra de las denuncias apunta al uso del estadio de Atahualpa: Permanece cerrado gran parte del año, además de tener un mantenimiento constante. No se presta para prácticas ni torneos. Incluso, disciplinas como voleibol o baloncesto también estarían restringidas.
COBROS QUE GENERAN INDIGNACIÓN
Según lo expuesto en la JAL: Para usar escenarios se debe tramitar todo por portal del IDRD, se exigen pagos elevados e incluso pólizas de hasta 20 o 30 millones de pesos para eventos. “Esto se volvió un negocio”, denunció el edil Gómez.
IMPACTO SOCIAL: NIÑOS FUERA DE LAS CANCHAS
La preocupación va más allá del deporte. Ediles advirtieron que la falta de acceso a escenarios está dejando a niños y jóvenes sin alternativas recreativas. “En lugar de estar en las canchas, los niños están en las esquinas, expuestos a la delincuencia”, señaló durante el debate.
DENUNCIAS GRAVES: AMENAZAS Y PRESIONES
El debate también reveló situaciones delicadas. El edil Nilson Gutiérrez denunció en dias pasados, amenazas en su contra por ejercer control político sobre el manejo de las canchas, especialmente la de Villemar. Además señalo que están circulando audios para desprestigiar su nombre. Se cuestiona quiénes están detrás del negocio del alquiler y pide investigar posibles irregularidades. “Hay que ponerle lupa al IDRD”, afirmó el edil, calificando la situación como “perversa”.
Lo que ocurre en Fontibón no es solo un problema deportivo. Es un problema de modelo. Escenarios públicos financiados con impuestos.Pero acceso restringido. Y enfoque cada vez más comercial. La pregunta es inevitable: ¿los escenarios deportivos son para la comunidad o para quien pueda pagarlos?
Mientras crece la molestia ciudadana, el llamado de los ediles es claro: revisar el modelo de administración de los escenarios deportivos y garantizar el acceso real de la comunidad. Fontibón, que alguna vez fue referente del fútbol aficionado en Bogotá, hoy reclama recuperar sus canchas, sus torneos y su identidad deportiva.
