Casi dos mil hectáreas en el municipio de Sopó son declaradas como área de protección para la producción de alimentos

El ministerio de Agricultura expidió la Resolución 266 de 2025, con el apoyo técnico de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA). El área de protección equivale al 17,6 % de la extensión total del municipio.
Las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) son una estrategia del Gobierno nacional para blindar normativamente las zonas con suelos de especial importancia agropecuaria.
Con esta figura se busca mitigar las presiones que atraviesan los suelos rurales y garantizar los espacios destinados específicamente a la producción sostenible de alimentos, sobre todo por parte de la agricultura campesina, familiar, étnica y comunitaria.
Esto asegura la conservación de sus condiciones productivas que aporten a la soberanía alimentaria. La Ley 2294 de 2023, que adopta el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, las reconoce como determinantes de segundo nivel para proteger el Derecho Humano a la Alimentación Adecuada.
En el caso de Sopó la declaratoria responde, precisamente, a la creciente presión debido a la urbanización y al cambio de uso del suelo hacia actividades no productivas. Sin esta medida el municipio seguiría con un riesgo latente de perder su función agrícola y pecuaria, enfrentar limitaciones en el acceso a tierras, comprometer su seguridad alimentaria y fragmentar su territorio rural.
Vale precisar que Sopó hace parte de la Provincia Sabana Centro de Cundinamarca, una de las principales regiones agropecuarias de Colombia. En 2023 Cundinamarca aportó el 6,1 % del PIB nacional y se posicionó como el quinto con mayor contribución a la economía, según cifras del Dane de 2024.
En este contexto, Sopó registró un valor agregado de 1.287 mil millones de pesos en 2022, con un crecimiento del 26,6%, lo que evidencia la importancia económica de su producción agropecuaria.
“Este municipio se caracteriza por tener uno de los mejores suelos del país. Es importante aclarar que las APPA no obligan ni condicionan qué se debe sembrar ni cuáles actividades agropecuarias se deben realizar y cuáles no. Son una figura dirigida exclusivamente a la protección del suelo rural y a incentivar su desarrollo’, explica Jose Luis Quiroga, viceministro (e) de Desarrollo Rural.
Además, sus suelos cuentan con una aptitud agropecuaria catalogada como alta, lo que los convierte en espacios estratégicos para proteger el abastecimiento de los mercados regionales y, por ende, garantizar la seguridad alimentaria.
Con la entrada en vigor de la APPA, tras su publicación en el Diario Oficial (edición 53.217 del 19 de agosto de 2025) y de acuerdo con lo establecido en el artículo 9, el MinAgricultura, la UPRA y las entidades locales iniciarán de inmediato acciones para la protección y el manejo del territorio.
Entre ellas, según lo contemplado en la Etapa 3 (actualmente en curso), se pondrá en marcha un Plan de Acción —que deberá realizarse en una vigencia de 12 meses—, para orientar la gestión de estas áreas según las prioridades del municipio.
Las APPA: democratización territorial
El ministerio de Agricultura reiteró que las APPA no afectan la propiedad privada, ya que los dueños mantienen plenamente sus derechos sobre la tierra.
Además, tampoco existe una imposición sobre qué sembrar. Por el contrario, pondrá a disposición de los productores asistencia técnica y oferta institucional, para que cada uno pueda decidir qué cultivar con más herramientas y mejores conocimientos.
En un país con profundas desigualdades en el acceso y uso de la tierra, las APPA representan una apuesta concreta por la democratización territorial. Proteger la tierra fértil es proteger el presente y el futuro de Colombia.
Fuente: MinAgricultura
